Reflexiones mañaneras de un día cualquiera

Reflexiones mañaneras de un día cualquiera

Reflexiones mañaneras de un día cualquiera

Hoy es uno de esos días en los que viniendo en coche al trabajo, mientras prestaba atención a las noticias en la radio, me he vuelto a enfadar. Hasta ahora, nada diferente a la rutina diaria.

Pero hoy me ha cogido el cuerpo desprevenido y tengo ganas de hablar, o al menos intentarlo. Habrá quién piense: «ya está la cotorra de siempre, nos va a dar la vara a base de bien».

Comencemos con el intento. En principio, no me importa que puedan pensar mal de mí porque no se identifiquen con mi forma de sentir.

Leemos mucho al cabo del día. Ya sean periódicos, redes sociales o noticias trágicas de las que no somos más que meros espectadores. Nos causan tristeza, rabia, indignación. Nos sentimos impotentes ante lo que consideramos injusto, y la incapacidad por falta de poder nos ata y nos encierra en una prisión con barrotes de acero.

Reflexiones mañaneras de un día cualquiera

Hechos como la mutilación genital femenina me hacen pensar que nada ni nadie tiene el derecho a negar o privar del placer sexual a una mujer. ¿Alguien ha pensado alguna vez cómo se siente esa mujer a la que embarazan sin haber sentido ningún placer? ¿O la que después de un embarazo no deseado no le permiten abortar porque es delito? ¿Cómo se sienten esas mujeres encerradas en cuerpos con los que trafican para la trata y son explotadas sexualmente?

¡Cómo te duele cuando llegan a tus oídos historias reales: «otra mujer o niño asesinados o violados a manos de un hombre». Ya sea marido, amigo, abuelo, vecino o pareja sentimental.

Diversidad de sentimientos

Mi hijo me preguntó ayer que si me siento feliz por ser mujer y mi respuesta fue, que por supuesto. Las mujeres somos divinas y seremos invencibles el día que entre nosotras haya sororidad máxima. Ese día en que todas nos unamos seremos invencibles porque somos perfectas.

Hay hombres que nos intentan abochornar reprochándonos que si estamos locas, o que se nos ha ido la cabeza por el período o la regla. ¡Más quisieran ellos poder disfrutar de la diversidad de sentimientos que nos ofrece nuestro género femenino dentro de los 28 días de duración de nuestro ciclo! Hay días que somos fuego porque estamos ovulando y nuestra naturaleza nos pide calor. Otros, sin embargo, no estamos con humor porque nuestras hormonas nos alertan de que no es el momento y rechazamos al género masculino. Así disfrutamos de diversidad de sensaciones. Es un regalo.

Los hombres, sin embargo, por su naturaleza primaria siempre están dispuestos. Dándole más prioridad a la cabeza que guardan entre sus dos piernas, que a la que mantienen entre sus dos hombros.

Reflexiones mañaneras de un día cualquiera

Comienzan los reproches

Seguro que alguno ya está pensando, «ya está otra vez la feminista». No me voy a defender ante tales humillaciones porque como mujer soy perfecta, y no voy a caer en la tentación de seguir el juego.

Una pregunta para todos ellos: ¿Cuántas mujeres trafican con el cuerpo de hombres o han montado una red de trata de hombres? ¿Cuántas han intentado privar a los hombres del placer sexual amputándoles el pene y sustrayéndoles esperma para utilizarlo para su propia concepción? Son ideas aberrantes, ¿verdad?

Otros pensarán, y con razón: «las mujeres no son santas, las hay que también matan a sus hijos». Por supuesto, las hay. Pero cuando algo así ocurre, normalmente es porque decidieron quitarse la vida junto a la de sus hijos para dejar de sufrir. Porque quizás no tuvieran ni para comer por vivir en situaciones precarias. Y la verdad, duele muchísimo ver día tras día cómo tus hijos pasan hambre. Esa situación te enferma la mente y te ciega, al no ver más soluciones posibles. Dejas de vivir, dejas de sentir, dejas de ver sufrir a tus hijos.

Pero por un hecho aislado no dejamos de ser perfectas.

A todas las mujeres

Somos mujeres, somos guerreras, somos divinas, somos perfectas. Somos brujas, somos diablas, somos el fuego, somos el agua. Somos mujeres, somos hermanas.

Con nuestra unión conseguiremos palpar el miedo de los hombres a las mujeres sin miedo.

Por suerte, todos los hombres no son iguales. Los hay que aman, son leales y nos apoyan. A todos ellos los quiero y los considero hermanos.

Reflexiones mañaneras de un día cualquiera

Reflexiones mañaneras de un día cualquiera

Si después de leer esto, sientes ganas de más, ¡te invito a pasarte por mi blog con frecuencia! Iré subiendo artículos para expresar mis sentimientos, y el de muchas otras mujeres.

Puedes seguirme en mis redes sociales (Linkedin, Facebook, InstagramTwitter ) o ponerte en contacto conmigo a través de mi página web, ¡siempre me alegra recibir un mensajito!

Leave a Comment

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *